Por Sandra Miguez
En una entrevista a fondo con Y de repente la noche, Karina Domínguez, secretaria gremial de UPCN, defendió la decisión de sentarse a negociar frente al avance de la reforma previsional en la provincia. Respondió a las críticas de los sectores más duros, detalló las exigencias innegociables del sindicato para proteger el 82 por ciento móvil y analizó los desafíos de liderar la política sindical entrerriana desde una perspectiva feminista. “La lucha hoy tiene otras metodologías que no siempre son estar permanentemente en la calle”, interpeló.
¿Cuál es el panorama general de las negociaciones que mantiene el gremio?
Sí, por supuesto que en un momento de crisis como el que estamos atravesando, la respuesta que se puede dar a los trabajadores resulta insuficiente frente a una realidad dramática que tenemos en muchos casos en lo salarial, en las condiciones laborales y ahora también frente a una discusión que ha cobrado mucha relevancia en el ámbito de la administración pública, que es justamente la discusión de la reforma jubilatoria.
Y en este sentido, bueno, decir lo que opinamos y plantear una posición distinta a otros sectores, obviamente genera que no estemos de acuerdo, que no coincidamos en muchas cosas. Pero no hay que tenerle miedo a la crítica porque en el marco de las discusiones democráticas siempre hay sectores que tienen distintas posturas. Y yo diría que los trabajadores tienen que estar muy atentos a cada una de las cosas que se plantean porque la lucha hoy tiene otras formas, tiene otras metodologías que no siempre son estar permanentemente en la calle. Cuando hay que estar, se hace; de hecho, estuvimos en una movilización masiva. Pero no vamos solamente para decir que no estamos de acuerdo con muchísimas de las cosas que se plantean desde el gobierno con respecto a la reforma laboral, sino también para llevar una alternativa, porque dejar a los trabajadores sin representación no nos parece una opción.
Es decir que ustedes lo que están planteando es una diferencia de forma, podríamos decir.
-Sí, en algún aspecto es una diferencia de forma, porque coincidimos en que una reforma de esta naturaleza, tan importante para miles de compañeros trabajadores y jubilados, genera muchísima preocupación. No podemos decir que estamos contentos con hablar de una reforma; esto está muy claro, en esto coincidimos en que las reglas que plantea el gobierno generan muchísimo impacto.
Pero nosotros decidimos discutir y representar a los trabajadores mediante la discusión, mientras que hay sectores que han elegido que nada se cambie y que, llegado el momento, el Estado dé una respuesta sin considerar las condiciones en que esa respuesta se puede o no se puede dar. Como decíamos ayer, hay sectores que eligen dejar huérfanos a muchísimo trabajadores que, por no discutir, se quedan sin representación.
Para que nos puedas aclarar un poco: ¿Cómo se compatibiliza, por un lado, la necesidad que plantean casi todos los sectores en torno a una reforma —donde muchos consideran que la situación previsional de la provincia no resiste más— y por el otro lado, los cuestionamientos a la implementación misma de esa reforma?
– Además tenemos que considerar que si hay sacrificio, si hay esfuerzo, no puede ser solamente de los trabajadores. Ese es nuestro principal planteo. También tenemos que ser conscientes de que hay condiciones que se han ido modificando a lo largo de los años y que de la reforma tal vez debería haber empezado a hablarse mucho antes. Ahora ya estamos llegando a niveles de urgencia, de no poder resistir. Entonces, si seguimos a este paso, cuando nos queramos acordar vamos a encontrar una emergencia previsional terrible que nos abarque a todos y que realmente sea imposible de abordar en cualquier negociación.
Ustedes que han estado sentados en la mesa llevando propuestas, ¿cuáles han sido los puntos fundamentales del planteo que han hecho desde el gremio?
-Han sido muchos y creo que no han trascendido lo suficiente como para que también los trabajadores se planteen dudas y comentarios sobre qué es lo que opina UPCN. Nosotros hicimos toda una revisión y un planteo respecto de dos temas que nos parecen centrales. Uno es aquel trabajador que está a punto de jubilarse, que hoy está con una angustia muy fuerte. Respecto a la modificación del índice de cálculo de su jubilación. Dicen que le van a sostener la edad y la cantidad de años de aporte, pero después hay otros puntos que no se saben, que han quedado ahí en gris. Aquellos que tienen, por ejemplo, muchos años de aporte pero que no tienen la edad, estaban pensando en el famoso «3 por 1» y hoy no saben si se va a dar así o no. Y a los que les faltaba un año para llegar a los diez de más que tiene la ley actual, resulta ser que ahora no van a tener la posibilidad del 82 por ciento Entonces, hay que llevar certezas a ese sector que está próximo a la jubilación. Ese es uno de las cuestiones que hemos planteado.
Y con respecto a la reforma a largo plazo, porque es una reforma largoplacista, lo que discutimos fueron los cuatro puntos centrales que tienen que ver con mantener ese 82 por ciento móvil o esa proporcionalidad que se necesita entre el activo y el pasivo. Dijimos que hay dos variables que UPCN quiere que se respeten en este proyecto de ley, de forma distinta a lo que planteó el gobierno. Una es la cantidad de años o de meses que se van a considerar para hacer el prorrateo del haber inicial.
¿Qué es lo que planteó el gobierno originalmente en ese punto?
Primero planteó que sean 30 años, toda la vida laboral; después lo llevó a 20 años. Nosotros queremos que el prorrateo quede en 10 años, como es actualmente. ¿Por qué? Porque si ese promedio de los haberes se calcula sobre más años, lógicamente baja el haber inicial. Por otro lado, también queremos que se mantengan los 30 años de aporte y no 35. Todos los regímenes provinciales tienen 30 años —creo que hay una sola provincia que tiene 35—, entonces ¿por qué en Entre Ríos va a ser más? Esos dos temas creemos que son el punto de partida para que UPCN pueda seguir sentándose a una mesa de discusión.
¿Cuál ha sido hasta el momento la respuesta por parte de las autoridades provinciales o legislativas en relación a estos puntos?
-Esto hay que verlo en esta ronda de discusión y de debates donde los distintos sectores están haciendo sus aportes; nosotros estamos hablando con los senadores.
Hay además un punto en particular que es muy importante y es el de la movilidad, que lo otro que preocupa muchísimo a los trabajadores. ¿Cómo se van a calcular los incrementos de los jubilados? ¿O cómo se va a actualizar el salario? Hoy el salario se actualiza de manera automática de acuerdo a los incrementos que se dan al sector activo. El gobierno quiere despegar el activo del pasivo y generar que el incremento refleje únicamente el aumento de la paritaria del escalafón general.
Entonces, frente a la conflictividad y a la negativa de discutir la Ley 8732 por parte de un gran sector nucleado en la multisectorial —que insisto, ha dejado sin representación a sus trabajadores—, nosotros planteamos una alternativa para reducir ese nivel de conflicto: que se tome la paritaria estatal para el escalafón general y la paritaria docente para el escalafón docente, que son los dos sectores más grandes de la administración pública. Con esto respetaríamos la estructura salarial del sector docente y generaríamos una mayor equidad. Con esto le damos una alternativa al gobierno, pero también resguardamos a los trabajadores. Y sumaría algo más. Nosotros decimos «No a las facultades delegadas». No podemos darle al Poder Ejecutivo la facultad de modificar aportes o de generar descuentos sin que pase por la Legislatura. Ese punto también para nosotros es central. La emergencia no nos abarca en general porque no tenemos los ingresos que se plantean en la tabla de la emergencia, pero sí estamos en total desacuerdo con ese artículo que habla de las facultades delegadas.
Creo que estos son los puntos principales, que funcionan como una síntesis muy ajustada de un debate que es profundo y que es muy amplio. Y además hay que preguntarse por qué el gobierno modificó solo los artículos que tienen que ver con la parte fiscal para reducir el déficit y no tocó artículos que tienen que ver con las responsabilidades del Estado. Eso también lo planteamos.
Entonces, cuando dicen que UPCN es oficialista, que entrega a los trabajadores o que no le importa a los jubilados, que sepan que hemos tenido una posición muy crítica. La diferencia es que no nos corrimos de la discusión. La diferencia es que estamos sentados con los senadores y con quien tengamos que sentarnos para evitar que el perjuicio sea el que está generando la política a nivel nacional con todos los trabajadores estatales y privados. En la provincia de Entre Ríos venimos sosteniendo un diálogo que no queremos perder en un tema tan trascendente.
Conducción y mirada feminista en el gremialismo
Otro tema es el político: ¿cómo se lleva adelante la política sindical por parte de una mujer en un ámbito históricamente desempeñado por varones. e históricamente ha sido un espacio muy ocupado por varones?
La administración pública tiene una gran representatividad de las mujeres y por lo tanto, en nuestro sindicato, siempre hemos sido muy escuchadas, siempre hemos ocupado lugares importantes dentro de la comisión y hemos tenido un nivel de decisión que valoramos. Esto se da en un contexto general donde en muchos lugares todavía no hay mujeres, o donde las mujeres que participan de la actividad sindical no son lo suficientemente escuchadas.
La distribución de cargos en nuestra organización en general, no solo en la provincia de Entre Ríos ha sido planteado incluso por nuestro Secretario General del Consejo Directivo Nacional en la CGT, pidiendo por la participación de las mujeres, algo que a nivel general no ha sido suficientemente escuchado.
Nuestra particularidad es que nuestros dirigentes no distinguen entre varones y mujeres; tenemos el mismo objetivo, la misma formación y, por suerte, la misma fortaleza en la pelea, en el diálogo y en la construcción de la negociación con mucha solidez. Te puedo decir que en UPCN las mujeres ocupamos la mayoría de las secretarías que son sumamente importantes, y que tienen que ver no solo con la tarea gremial, sino también con la capacitación, la organización y la igualdad de oportunidades.
Es un aprendizaje permanente que también nos obliga a hacernos el lugar. Si bien hacia adentro del sindicato tenemos la representación real, cuando vamos a las mesas de discusión externas sí se nota cierta diferencia con funcionarios o con algunos sectores. Pero nosotros no nos sentimos en desigualdad. Creemos que es muy importante que la mujer participe en política y en los sindicatos porque tenemos otra mirada de la realidad, otra forma de abordar los problemas y somos muy de encontrar la solución. No nos quedamos solamente en decir que estamos en desacuerdo o en plantear conflictos, sino fundamentalmente en ver cómo salimos adelante. Así como nos toca ser mamás, ser parte fundamental de las familias y llevar adelante situaciones muy difíciles, en la tarea gremial hacemos lo mismo y lo hacemos con mucha pasión. Creo que eso nos distingue: las mujeres somos muy constantes, eso se ve, y creemos que es nuestro legado para las dirigentas que siguen.
