Informe especial por Sandra Miguez
El crecimiento de la violencia digital y telemática en Argentina es una problemática alarmante, impulsada por el aumento de la conectividad. El país es uno de los principales focos de ciberbullying en el mundo. Las agresiones se duplicaron en el último tiempo y afectan de manera desproporcionada a mujeres, disidencias, niños, niñas y adolescentes.
Internet y las redes sociales transformaron la comunicación, el acceso a la información y la defensa de los derechos humanos, pero también habilitaron nuevas formas de violencia, ejercidas tanto a nivel individual como colectivo, incluso desde algunos espacios del Estado, con impacto desproporcionado en mujeres y diversidades, niñas, niños y adolescentes. Esta violencia digital constituye una amenaza a los derechos humanos: vulnera el derecho a la privacidad, a no sufrir discriminación y a no ser víctima de violencia, y compromete además la libertad de expresión y el derecho a la protesta pacífica.
Los daños que produce este tipo de violencia son reales y afectan la vida en lo físico, lo emocional, lo psicológico, lo patrimonial, en la integridad de la subjetividad de las personas.
Si bien existen múltiples formas que se modifican y varían de acuerdo a las estrategias que van encontrando las redes de captación y explotación, e incluso los agresores de forma particular al alternar entre una plataforma y otra, los principales tipos pueden agruparse de acuerdo a estas características:
- Violencia de género digital: Afecta a 1 de cada 3 mujeres en Argentina. Se estima que casi el 80 por ciento ha recibido mensajes sexuales, misóginos o agresiones en redes sociales, lo que provoca altos niveles de autocensura, abandono de espacios digitales públicos y daños a la salud mental.
- Uso de Inteligencia Artificial y Sextorsión: La generación de imágenes falsas sin consentimiento (creadas mediante IA) y la difusión de contenido íntimo son prácticas en constante aumento. Su gravedad radica en la rápida difusión de contenido con fines extorsivos o de explotación que son aprovechados también por redes con fines de explotación sexual y comercio.
- Ciberbullying y amenazas en escuelas: El acoso entre pares creció de forma explosiva, con alta incidencia en la salud mental de niñas, niños y adolescentes, sumado a la proliferación de amenazas virales que afectan a comunidades educativas en diversas provincias.
- Grooming y apuestas online: El hostigamiento sexual a menores (grooming) y la exposición a riesgos como las apuestas online en adolescentes son temas de máxima preocupación institucional.
El marco normativo argentino se ha actualizado para combatir de forma directa las agresiones virtuales. La piedra angular es la Ley 26.485 de Protección Integral a las Mujeres, que tras sucesivas reformas incorporó formalmente la violencia digital o telemática como una modalidad de agresión, obligando al Estado a sancionar los discursos misóginos en internet y el hostigamiento. Esta norma se potenció con la sanción de la Ley Olimpia (Ley 27.736), la cual define específicamente los delitos cometidos mediante las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) y exige la protección de datos personales.
Su complemento es la Ley Belén, que introduce modificaciones al Código Penal Argentino para establecer penas de prisión efectivas a quienes obtengan y difundan material con contenido íntimo o sexual sin el consentimiento de las personas involucradas.
Por su parte, la protección de las infancias en el entorno virtual se encuentra fuertemente respaldada por la Ley 26.061 de Protección Integral de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes, cuyo principio del interés superior del menor obliga a los organismos públicos a intervenir ante situaciones de ciberacoso. En el ámbito penal, este resguardo se complementa con la Ley 26.904, norma que tipifica y sanciona penalmente el grooming o acoso sexual a menores por medios digitales. Juntas, estas herramientas legales constituyen un escudo integral que permite perseguir el acoso, la suplantación de identidad y la extorsión en línea, garantizando que el entorno digital deje de ser una zona de impunidad.
Canales de denuncia y asistencia frente a la violencia digital en Entre Ríos
La violencia ejercida a través de plataformas digitales y redes sociales cuenta hoy con canales específicos de denuncia y asistencia en Entre Ríos.
La
Oficina de Violencia de Género (OVG) del
Poder Judicial de Entre Ríos dispone de un
Formulario de Denuncia Online digital para reportar casos de violencia familiar y contra la mujer.
Esta herramienta recopila de forma virtual idéntica información a la contenida en las planillas físicas de las comisarías y juzgados, facilitando la accesibilidad y reduciendo las barreras geográficas o de presencialidad de la víctima. Su uso está plenamente integrado con los nuevos esquemas de respuesta como el Sistema Integral de Abordaje de las Violencias (SIAV) de Entre Ríos, permitiendo una valoración de riesgo rápida y la adopción de medidas de protección urgentes en plazos reducidos.
Además existen otras herramientas y recursos de denuncia para recibir orientación inmediata o formalizar una denuncia penal ante agresiones virtuales, existen canales de alcance nacional y local en Entre Ríos:
- Línea 144: Central de atención gratuita, confidencial y nacional que opera las 24 horas. Ofrece asesoramiento legal, contención y acompañamiento específico ante casos de violencia física, psicológica o digital por motivos de género.
- Línea 137 (Opción 1): Teléfono de emergencia disponible en el territorio provincial para la asistencia técnica y acompañamiento en casos de grooming, abuso sexual infantil o violencia familiar.
- Líneas de la Policía de Entre Ríos: Ante emergencias o riesgos inminentes, rige el llamado tradicional a los servicios de emergencia. De forma complementaria, para aportar datos o alertar sobre situaciones, la policía provincial dispone del número de mensajería escrita 3436220488 exclusivo para denuncias de forma anónima.
- Denuncia Penal (UFECI): Si el hostigamiento digital configura delitos como extorsión, amenazas o acceso ilegítimo, se debe reportar directamente a la Unidad Fiscal Especializada en Ciberdelincuencia (UFECI) de forma presencial en los tribunales locales, o bien mediante canales digitales del Ministerio Público Fiscal de la Nación.
Además es necesario saber cómo preservar la evidencia digital. Para ello algunas recomendaciones:
Para preservar evidencia digital con validez legal ante una denuncia, es fundamental asegurar que la prueba no sea alterada, borrada ni desestimada por manipulación.
Pasos para Preservar la Evidencia
- No borres nada: Mantén los mensajes, perfiles y publicaciones originales intactos sin bloquear al agresor inmediatamente.
- Capturas de pantalla completas: Toma capturas donde se observe la fecha, la hora, el nombre del perfil y el contenido violento.
- Registra los enlaces (URL): Copia y guarda la dirección web exacta del perfil del agresor o de la publicación ofensiva.
- Guarda los metadatos: No reenvíes las fotos recibidas; descarga el archivo original para conservar sus datos técnicos (fecha de creación y origen).
- Identificadores únicos: Anota el número de teléfono, el ID de usuario de la red social o el correo electrónico del remitente.
Otras técnicas de resguardo:
- Certificación digital: Utiliza servicios web como Safe Stamper o Witnesser para registrar capturas de pantalla con sello de tiempo digital.
- Preservación de páginas: Usa plataformas gratuitas como Wayback Machine (archive.org) para guardar copias públicas e imborrables de un sitio web.
- Exportación de chats: Emplea la función nativa de aplicaciones como WhatsApp para «Exportar chat» (con archivos multimedia incluidos) y envíalo a tu correo.
Existen organizaciones y herramientas que pueden asesorarte y facilitar la denuncia:
Access Now
Respuesta de violencia en línea
Recursos para niñeces y adolescencias:
Guía Ema