Carlos “Negro” Aguirre y Nicolás Ibarburu: “La música sigue siendo un lugar donde todavía podemos perdernos del mundo”

El pianista entrerriano y el guitarrista uruguayo se reencuentran en Paraná para compartir un concierto en la Casa de la Cultura. En la previa, conversaron en Y de repente la noche, sobre el presente cultural, la irrupción de la inteligencia artificial, los vínculos que construye la música y el lugar singular que ocupa esta ciudad en sus trayectorias.

Los músicos Carlos Aguirre e Ibarburu vuelven a Paraná después de varios años. El encuentro frente al micrófono fue también una recuperación: la primera entrevista que compartieron fue en los estudios de la radio de la UNER, y esa historia circuló por debajo de toda la charla. Pero el presente tuvo un peso propio. El estado de la cultura, la velocidad de los cambios tecnológicos, la inteligencia artificial y el sentido de lo que significa hacer música hoy fueron el centro de una conversación donde la reflexión no estuvo separada del afecto.

— ¿Cómo sienten este momento desde la música?

Carlos Aguirre: Es un momento recomplejo. En Argentina se suma además una gestión que claramente no tiene mucho interés en la cultura, y eso es una realidad concreta. Después está la aparición de las redes, que cambiaron completamente las reglas y que además cambian permanentemente. Cuando aprendiste una manera de manejarte, ya quedó vieja.

— ¿Cómo afecta eso al proceso creativo?

Carlos Aguirre: El mundo está atravesando un cambio de paradigmas comunicacionales y culturales muy fuerte. Creo que en algún punto estamos bastante perdidos. Lo artístico todavía conserva algo muy valioso: ese impulso inicial que aparece cuando algo te emociona y te lleva a crear. La gestación artística tiene un tiempo propio. Es un tiempo hacia adentro, donde desaparece toda especulación con el afuera.

«Cuando estás creando entrás en un estado parecido al de los chicos cuando juegan. Se olvidan del mundo. La música todavía tiene esa hendija por donde colarse» — Carlos Aguirre

El músico reconoció que las crisis fueron siempre terreno fértil para el arte, pero que este momento tiene una textura diferente. «Las crisis siempre existieron y muchas veces fueron momentos muy fértiles. Pero esto parece distinto porque todavía no terminamos de entender qué está pasando.»

Nicolás, ¿qué variables agregarías a ese diagnóstico?

Nicolás Ibarburu: Le agregaría el tema de la inteligencia artificial dentro de todas estas variables. Es un desafío enorme no perder el rumbo y volver a la intención fundamental.

— ¿Cómo se manifiesta eso en la práctica?

Nicolás Ibarburu: A veces hay tanta herramienta de difusión que mucha gente termina perdiéndose en esa ciénaga digital y se olvida de lo esencial. Nos tocó vivir una transición gigantesca en muy poco tiempo. Hay cosas buenísimas, como poder comunicar un concierto con un botón y que llegue a muchísima gente. Pero también eso entrevera el proceso artístico.

«El desafío es volver constantemente a lo esencial.» — Nicolás Ibarburu

— ¿Cómo fue tomando forma este reencuentro en escena?

Carlos Aguirre: Lo más importante de este encuentro es celebrar un vínculo que atravesó muchos años, siempre desde un lugar de mucho cariño. Es una relación limpia, sin especulación. Nos gusta encontrarnos y compartir música. A veces buscamos excusas para que el encuentro suceda.

— ¿Cómo armaron el repertorio?

Carlos Aguirre: En algún momento se armó un cuerpo de canciones, pero ahora nos propusimos correr un poco eso, traer otras músicas, temas que nunca tocamos juntos. Yo disfruto muchísimo la música de Nico. Hay canciones suyas que escuché durante años y que ya siento como propias.

— Nicolás, ¿qué lugar ocupa Paraná en tu historia musical?

Nicolás Ibarburu: Paraná tiene algo muy especial para mí. El Negro me mostró una dimensión muy profunda de esta ciudad. Llegué por primera vez en 2011 para participar de la presentación de Orillania. Para mí fue un honor enorme. Yo aprendí muchísimo escuchando al Negro y tocando con él.

«Podés admirar mucho a alguien, pero otra cosa distinta es encontrar afinidad humana y musical.» — Nicolás Ibarburu

— ¿Qué encontraste acá además de la música?

Nicolás Ibarburu: Nos quedábamos días enteros ensayando, viviendo la música todo el tiempo. Y también aparecía otra dimensión: salir a ver el atardecer en Bajada Grande, compartir con músicos y amigos de acá. Conocí una comunidad muy hermosa, gente que vive la música desde un sentido muy colectivo, casi tribal.

— Carlos, en el concierto vas a tocar una canción que tiene historia propia. ¿Podés contarla?

Carlos Aguirre: Es una canción que nunca grabé. Durante mucho tiempo pensé que tenía algo demasiado adolescente. Pero ahora me dieron ganas de volver a tocarla. Surgió después de visitar la casa de un amigo, donde había muchísimos cuadros. Uno que siempre me llamaba la atención era una tinta china de Carlos Asiaín. Después tuve la suerte de conocerlo y compartir charlas con él.

«Entrar a esa casa era como entrar a una galería.» — Carlos Aguirre

El concierto de Carlos Aguirre y Nicolás Ibarburu se realizará en la Casa de la Cultura de Paraná a partir de las 21. El programa recorrerá composiciones de ambos músicos en formato dúo, con espacio para la improvisación, el cruce de repertorios y las canciones que fueron creciendo junto a una amistad construida a lo largo de años.

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