El Instituto Nacional de Estadística y Censos difundió esta semana los valores de la canasta de crianza correspondientes a mayo. Por primera vez desde su creación, el costo de mantener a un hijo o hija de entre 6 y 12 años superó los 600 mil pesos: se ubicó en 665.950 pesos. Para los chicos de 1 a 3 años, el monto llegó a 620.125 pesos. En los otros dos tramos que mide el organismo, los valores fueron más bajos pero igualmente elevados: 520.569 pesos para los menores de un año, y 529.756 pesos para los de 4 y 5 años.
Según informó el INDEC, el aumento de mayo fue de entre 1,7 y 1,8 por ciento, una desaceleración frente al 3,5 por ciento de abril, en línea con el menor ritmo de la inflación general, que ese mes fue del 2,1 por ciento.
La comparación interanual es la que mejor describe el deterioro. Entre mayo de 2025 y mayo de 2026, la canasta para menores de un año subió 26,8 por ciento; para los de 1 a 3 años, 27,1 por ciento; para los de 4 y 5 años, 29,1 por ciento; y para los de 6 a 12 años, 29 por ciento. El promedio de los cuatro tramos pasó de 456.228 a 584.100 pesos, una suba interanual cercana al 28 por ciento.
El cuidado, la mayor parte del costo
La canasta de crianza se construye con dos componentes. Uno es el valor de los bienes y servicios esenciales —alimentación, vestimenta, transporte, educación, salud y vivienda—, calculado a partir de la canasta básica total del Gran Buenos Aires que el INDEC usa para medir la pobreza. El otro es el costo del tiempo de cuidado, que se valoriza tomando como referencia la remuneración del personal de casas particulares dedicado a la asistencia y cuidado de personas.
Este segundo componente es el que explica la mayor parte del valor total. Según datos de mayo, en la canasta de los menores de un año, más de dos tercios del monto corresponde al costo de las tareas de cuidado. Para el tramo de 1 a 3 años, esa proporción es algo menor al 65 por ciento.
El INDEC lo explica así: para estimar el costo del cuidado se toma el tiempo teórico requerido según la edad, y esas horas se valorizan con la remuneración fijada para el Régimen Especial de Contrato de Trabajo para el Personal de Casas Particulares.
La canasta de crianza no es un indicador menor ni accesorio. Se presentó formalmente un 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, como una herramienta para poner en números un trabajo que históricamente no se contabiliza: el tiempo destinado al cuidado de niños, niñas y adolescentes, una tarea que en la Argentina recae mayoritariamente sobre las mujeres. Medirlo en pesos es, también, una forma de hacer visible la desigualdad en la distribución de esas tareas dentro de los hogares.
Los ingresos no acompañan
El contraste con los ingresos de referencia agrava el panorama. El salario mínimo, vital y móvil de junio quedó fijado en 367.800 pesos para los trabajadores mensualizados, tras una suba de apenas 1,32 por ciento respecto de mayo. Es decir: ese ingreso de referencia no alcanza para cubrir el costo de crianza de un solo hijo o hija, en ninguno de los cuatro tramos de edad que mide el INDEC.
El esquema de aumentos para el salario mínimo está definido por decreto hasta agosto, ante la falta de acuerdo entre sindicatos y cámaras empresariales en el Consejo del Salario. Para julio se prevén 372.400 pesos, y para agosto, 376.600 pesos. En ningún caso esas cifras se acercan a cubrir lo que implica mantener a un chico o una chica por mes.
