A 20 años del surgimiento de la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito, la película Belén —dirigida por Dolores Fonzi— reactiva el debate sobre la criminalización de las emergencias obstétricas y la violencia institucional que aún pesa sobre las personas con capacidad de gestar. A través de voces colectivas, la proyección del film se transformó en un espacio de memoria, denuncia y reafirmación del derecho a decidir.
La historia real que inspiró Belén ocurrió en Tucumán en 2014. Belén, nombre ficticio de la joven, fue detenida y condenada tras sufrir una emergencia obstétrica, que ni siquiera sabía que estaba embarazada. En el hospital público, médicos y funcionarios judiciales vulneraron todos sus derechos: fue acusada de homicidio agravado y pasó más de dos años presa hasta que la Corte Suprema provincial la absolvió, tras la intervención de la abogada feminista Soledad Deza. Su caso expuso la violencia estructural del sistema de salud y de justicia, y se convirtió en bandera de la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito.
A más de una década de aquel hecho, la película dirigida por Dolores Fonzi —protagonizada por Camila Plaate— devuelve al presente un tema que sigue vigente: la criminalización de los eventos obstétricos, las desigualdades sociales y de género que atraviesan los cuerpos, y la urgencia de sostener políticas públicas de salud y justicia con perspectiva feminista.
Desde Y de repente la noche, recogimos las voces que acompañaron la proyección y reflexionaron sobre el poder del cine como herramienta política y sobre los 20 años de la Campaña.
“El cine como herramienta política nos vuelve al cuerpo”
“Ver Belén me acordó la potencia del movimiento feminista: acompañar, cuidar, resistir. El cine como herramienta política nos vuelve al cuerpo, a la memoria, nos conmueve y nos convoca a seguir luchando. Estos 20 años de la campaña son deseo, lucha y justicia feminista.”
— Marianela, Programa Género y Derechos
“Humanizar las luchas: el cine puede transformar la sociedad”
“La historia de Belén desnuda la injusticia social y la criminalización que aún sufren muchas mujeres por decidir sobre sus cuerpos. La ley de IVE garantiza salud, justicia social y respeto por los derechos humanos. El cine visibiliza realidades silenciadas y humaniza nuestras luchas.
Los 20 años de campaña hablan de resistencia, de lucha colectiva, de millones de voces que seguimos defendiendo la autonomía.”
— Luciana Basso, integrante de la Campaña desde sus inicios
“Pedagogía y emoción colectiva”
“Ver la peli en la Facultad, rodeada de gente con la que nos cruzamos en las calles, fue muy emocionante. Todos terminamos con lagrimones. El cine es un recurso valioso: fue conmigo gente que no había acompañado la lucha y se conmovió.
Si tengo que definir estos 20 años de campaña, diría que fueron pura pedagogía: andar haciendo pedagogía en cada acto, en cada gesto.”
— Renata, docente
“Una celebración de vida”
“Ver Belén fue una celebración de vida. Nos permitió a quienes formamos parte de la Campaña hacer un recorrido por lo que significan las convicciones, la organización y la unidad. No dejarnos vencer por la adversidad y estar siempre acompañando a nuestras compañeras frente a situaciones injustas y criminalizantes.”
— Lucy Grimalt, integrante de la Campaña y una de las organizadoras de la proyección
“Una épica que se extendió por todo el país”
“La película fue una bocanada de oxígeno para tiempos tan oscuros. Su trama nos mantuvo expectantes de principio a fin.
Que esto haya ocurrido en aulas de la universidad pública es un símbolo. La Campaña fue —y es— toda una épica capaz de expandirse a lo largo del país, de contagiar su fuerza incluso más allá de nuestras fronteras.”
— Isela Firpo, integrante de la Campaña Nacional
“El arte en la calle, la memoria como activación”
“Pensé en cómo el arte, el cine, la gráfica, el stencil, las máscaras y las intervenciones callejeras vuelven a interpelar lo colectivo. Belén me dolió porque nos obliga a pensar cómo seguimos permitiendo injusticias como esa.
Ojalá todos puedan verla, porque todos somos Belén.”
— Loreta Ledesma Magni, artista plástica y música
«Dolor, orgullo y compromiso”
“Ver Belén provocó en mí un torbellino de emociones. Dolor, porque no es ficción; orgullo por ser parte de esta red feminista que sostiene la lucha; tristeza por las compañeras que ya no están.
Llevar esta historia al cine es valioso porque nos permite debatir y encontrarnos. A 20 años, la Campaña sigue siendo un ejemplo de construcción colectiva y un llamado a comprometernos aún más.”
— Mara Luján, integrante de Mujeres Extramando
“Desmantelar prejuicios, defender derechos”
“La película muestra toda la crudeza del sistema patriarcal, pero también la organización y resistencia de las mujeres en busca de justicia. Belén nos enseña que hay modos de desmantelar prejuicios que aún persisten. Es historia, y también advertencia.”
— Tania, asistente a la proyección
Una historia real, una lucha que continúa
El caso de Belén sigue siendo un espejo de las violencias estructurales que enfrentan las mujeres y personas con capacidad de gestar en Argentina y en América Latina. En los últimos años, la Red de Periodistas Feministas y otras organizaciones, a través de «Presas por Parir», un trabajo de documentación sonora que se encuentra en las redes, visibilizaron que aún existen mujeres que son llevadas a prisión ante un evento obstétrico, criminalizadas por estas emergencias
que deberían ser abordadas desde la salud pública y no desde el derecho penal.
La película Belén reactiva esa memoria social y nos recuerda que la defensa del derecho a decidir es también defensa del derecho a la vida, a la dignidad y a la justicia.
La proyección se realizó en la Facultad de Trabajo Social de la Universidad Nacional de Entre Ríos, con el acompañamiento del área de Extensión, cátedras, socorristas y organizaciones que integran la Campaña.
