Florencia Jeréz

Logran transformar yerba mate usada en energía para mejorar baterías

La ingeniera química e investigadora del CONICET Florencia Jerez desarrolló un método para reutilizar yerba mate usada y convertirla en carbón activado destinado a la fabricación de supercapacitores, dispositivos capaces de almacenar y liberar energía rápidamente. El proyecto podría representar una alternativa sustentable para mejorar el rendimiento y extender la vida útil de baterías utilizadas en dispositivos electrónicos y vehículos eléctricos.

En diálogo con Santiago Erguy Alcain y Sandra Miguez, en el programa “Tomalo con pinzas”, Jerez señaló que la investigación se desarrolla junto a especialistas de la Universidad Nacional del Centro de la Provincia de Buenos Aires y combina innovación tecnológica, almacenamiento energético y economía circular. Según explicó la investigadora, los ensayos de laboratorio mostraron que los supercapacitores elaborados con residuos de yerba mate pueden prolongar hasta dos años la vida útil de baterías convencionales.

De residuo cotidiano a tecnología energética

En Argentina se generan más de un millón de toneladas de yerba mate usada por año. Gran parte de esos residuos termina en basurales o rellenos sanitarios. A partir de ese escenario, el equipo científico comenzó a investigar qué residuos vegetales abundantes podían tener aplicaciones en almacenamiento energético. Así apareció la yerba mate, un elemento profundamente ligado a la cultura argentina y que hasta ahora no había sido utilizado para producir carbones activados destinados a supercapacitores.

El procedimiento consiste en secar los restos de yerba, someterlos a altas temperaturas y aplicar distintos tratamientos químicos y térmicos hasta obtener un polvo negro conocido como carbón activado. Ese material posee una estructura porosa capaz de almacenar energía de manera eficiente.

El rol de las ciencias y las Universidades

Jerez destacó el rol de las investigaciones que se llevan a cabo en el CONICET, junto a Universidades Públicas de todo el país, que ha permitido el desarrollo de procesos que aportan posibilidades concretas a temas como la sustentabilidad. No obstante habló de las dificultades que hoy existen por el recorte presupuestario y la falta de financiamiento, por lo cual muchas veces estos profesionales donan parte de sus salarios para poder sostener las investigaciones. Además, indicó que la investigación ya superó la etapa de laboratorio y ahora el objetivo es conseguir financiamiento para avanzar hacia una planta piloto y transferir la tecnología al sector productivo.

El desarrollo abre una posibilidad concreta para vincular ciencia pública, sustentabilidad y transición energética, a partir de uno de los consumos más característicos de la Argentina: la yerba mate.

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